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Linaza durante el embarazo: ¿es buena para tratar el estreñimiento?

Lizana durante el embarazo, el embarazo es un momento especial. No es de extrañar que las mujeres embarazadas tengan muchas dudas sobre la ingesta de diversos alimentos, incluso los que comúnmente se consideran saludables.

Esta categoría incluye la linaza, incluida en la denominada superalimentos debido a sus efectos beneficiosos sobre el organismo. En el embarazo, según algunas fuentes, la linaza combate el estreñimiento, también ayuda con la diabetes gestacional y puede afectar el buen desarrollo del cerebro del bebé (esto se debe a las grasas saludables que contiene).

Pero también hay otros informes, que muestran que el consumo de semillas de lino por parte de una mujer embarazada debe limitarse o eliminarse por completo. Descubra cuál es el motivo de esta precaución.

Linaza en el embarazo: ¿es segura?

La linaza son las semillas del lino, una planta aceitosa que contiene, entre otros valiosos ácidos grasos poliinsaturados (p. ej. ácido alfa linolénico ALA), así como mucha fibra, magnesio, potasio, proteínas, zinc, vitaminas: grupo E y B.

No obstante, la linaza no es recomendada, por ejemplo, por médicos embarazadas de la famosa Clínica Mayo Estadounidense. En algunas fuentes también podemos encontrar información sobre un estudio en ratas realizado en 2007, que indica una posible relación entre el consumo de linaza durante la gestación y la susceptibilidad al desarrollo de cáncer de mama en la descendencia (no confirmado en otros estudios). También se enfatiza la presencia de compuestos cianogénicos y metales pesados, por ejemplo, cadmio, en la linaza.

¿Cómo comer linaza durante el embarazo?

No uses semillas de linaza por su cuenta. Si sufres de estreñimiento durante el embarazo, consulta a tu médico. El embarazo es un momento especial en el que incluso los productos considerados saludables deben tomarse con precaución. Si tu médico te permite el consumo de linaza, entonces:

Elige semillas de agricultura ecológica: existe un menor riesgo de que se contaminen con metales pesados, por ejemplo, cadmio (puede afectar el equilibrio hormonal del niño).

Consúmelas sólo después de verter agua y hervirlas (moler la semilla de linaza puede contribuir a la liberación de sustancias nocivas de las semillas, aunque se cree que los compuestos cianogénicos se liberan de la semilla de lino en cantidades que no deben dañar nuestro cuerpo, es mejor tener cuidado durante el embarazo).

Limita el consumo de linaza a una cucharada por día (un exceso también puede provocar diarrea y empeorar las náuseas)

No bebas infusiones de linaza si tiene diabetes gestacional y está tomando medicamentos para reducir el azúcar en sangre. Las semillas en combinación con ellas pueden agravar la hipoglucemia.

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