chupete-pulgar-bebe-8292835

Cómo dejar el chupete

El uso de chupete en los bebés es muy común en algunas culturas como método para calmar la ansiedad del niño. Sin embargo, los expertos no dejan de cuestionar este hábito que trae consecuencias negativas y, por lo demás, es muy difícil de erradicar.

También conocido como “chupón” o “tete”, el chupete es una pieza de goma o de plástico del tamaño de un pezón. Los bebés y los niños pequeños lo chupan y de esta forma calman su ansiedad. Hay muchos padres que optan por el empleo de chupete en sus hijos.

Sin embargo, los expertos critican su uso y aconsejan no extenderlo. Ahora, lo que sucede es que no es fácil cortar con el uso del chupete, ya que éste se torna un hábito. ¿Qué consejos darle, entonces, a los padres que quieren sacarle el chupete a su niño?

Los peligros del chupete

Para el niño, es agradable la sensación del chupete, ya que reemplaza la succión del pecho materno. De esta manera, a la vez que ejercita su reflejo de succión, el niño calma sus ansiedades y angustias. Sin embargo, los pediatras aconsejan no permitir el uso del chupete más allá del año de edad. ¿Por qué? Pues por las consecuencias negativas que acarrea su uso.

En efecto, el chupete puede traer problemas en la formación dentaria: muchos niños que se exceden con el chupete pueden requerir costosos y molestos tratamientos de ortodoncia más adelante. Además, el uso del chupete está asociado con la contaminación de bacterias patógenas como la salmonella, los estafilococos y otras. En bebés menores de un mes, los chupetes pueden ocasionar vómitos más frecuentes.

Para dejar el chupete

Hay que tener en cuenta que exige mucha paciencia romper con este hábito una vez instalado. Para empezar, hay algunos cuidados a tener en cuenta que te facilitarán las cosas más adelante: por ejemplo, no untar el chupete en soluciones dulces, ya que esto aumenta las caries, o no colocar el chupete si se cae durante el sueño del bebé. Lo ideal es ir disminuyendo el uso periódicamente a partir de que el niño comience a andar, no retirarlo de un día para el otro.

Recuerda que cuanto más grande sea tu hijo, más te costará persuadirlo de abandonar el hábito. Hay niños de hasta cinco años en los cuales el uso del chupete aún está muy arraigado. En todo caso, siempre hay que recurrir a estímulos positivos, como por ejemplo, hablarle acerca de que ya está grande para usarlo, o que el chupete es “cosa de bebés”.

No hay que recurrir a castigos o a amenazas, o a métodos como untar el chupete con sabor amargo, pues de esta forma el niño lo reemplazará por chuparle el dedo.
Finalmente, recuerda que ante cualquier duda es bueno recurrir al pediatra, quien sabrá aconsejarte lo mejor para el niño.